Bogotá, domingo 24 de mayo de 1896. A las 7:30 a.m. es hallado muerto en su habitación José Asunción Silva. Alfredo Esperon, renombrado fotógrafo español que por aquel entonces tenía su estudio en Bogotá, retrató el cuerpo sin vida del poeta. Si bien la fotografía post-mortem era una práctica común en la ciudad en aquel entonces, la de Esperon no corresponde a ese género: es una fotografía de carácter documental y forense, tomada luego de realizada la autopsia del poeta. Se mantuvo restringida al archivo documental hasta que el 26 de mayo de 1917 el semanario ilustrado Bogotá Cómico la publicó por primera vez para conmemorar los 21 años del fallecimiento del poeta.
La pieza —contexto—: Estás viendo una reproducción ampliada con calidad de museo (68 x 78 cm). Desde 1986 se exhibe en la pared del fondo del auditorio de la Casa de Poesía Silva, enfrentada al retrato de Nadar que lo preside. Esta disposición configura un aspecto cíclico que resalta la dualidad vida/muerte que tiene la exposición. Es la primera vez que esta pieza se exhibe fuera del auditorio de la Casa.
Detalle: Nota cómo el espacio en blanco que rodea la cabeza del poeta domina la composición. Dado que el lente antiguo no capta todos los detalles del fondo, este vacío envuelve el rostro en una atmósfera de profundidad mística.
Escucha el poema Estrellas fijas
Cuando ya de la vida
el alma tenga, con el cuerpo, rota,
y duerma en el sepulcro
esa noche, más larga que las otras,
mis ojos, que en recuerdo
del infinito eterno de las cosas,
guardaron sólo, como de un ensueño,
la tibia luz de tus miradas hondas,
al ir descomponiéndose
entre la oscura fosa,
verán, en lo ignorado de la muerte,
tus ojos, ... destacándose en las sombras.
Poema de José Asunción Silva en voz del poeta colombiano Alvaro Mutis
Este audio forma parte de la Colección Voces para el tiempo de la Fonoteca de la Casa de Poesía Silva


